Ha habido que esperar bastante tiempo para empezar a ver una nueva revolución desde que las horquillas invertidas regulables se hicieron cargo del tren delantero. Si te fijas en la evolución de la motocicleta puedes comprobar como la suspensión delantera es uno de los apartados que a primera vista menos ha evolucionado, especialmente desde los años ’40, cuando después de la guerra la horquilla telescópica se hizo cargo casi de manera exclusiva de este trabajo, monopolizando tanto las motos de serie como las de carreras, las de carretera o las de campo, las de alta y las de baja cilindrada. Parece que definitivamente estas suspensiones han dado un paso al frente. En el número 239 de LA MOTO te explicamos cómo son las nuevas horquillas desarrolladas por Ohlins, Showa y Bitubo y cómo se ha llegado hasta ellas.
Uno de los grandes problemas de las horquillas, especialmente cuando los chasis se fueron haciendo lo suficientemente rígidos como para soportar mayores esfuerzos de frenada, fue la resistencia de las horquillas telescópicas, en las que se acuñaban las botellas en las barras al frenar. La solución, después de aumentar su tamaño y su peso cada vez más, fueron las horquillas invertidas, que empezaron a extenderse a principios de los ’90 y primero monopolizaron las motos deportivas y luego casi el resto de los segmentos.
Junto a las horquillas invertidas llegaron nuevos sistemas hidráulicos que también las acompañaban, los cartuchos, otra novedad que se convirtió en indispensable en cualquier tipo de horquilla desde la misma década de los ’90. Y lo cierto es que la conjunción de ambas novedades permitió que la suspensión delantera diese un paso adelante realmente tremendo, ganaron rigidez y se popularizaron los sistemas de ajuste hidráulico. La importancia de estos avances es mayor aún si se tiene en cuenta que la suspensión delantera está unida a la dirección de la moto y que es probablemente el punto más crítico de cualquier moto. El conductor puede pasar por alto una cierta serie de cosas cuando maneja una moto, pero lo que siempre exige es saber exactamente qué es lo que está ocurriendo con su rueda delantera, si está en el aire, si está bajo presión, lo que gira, y sobre todo, lo más importante, si está deslizando o no.
La conexión entre ella y el piloto tiene que ser lo más directa posible, y en este sentido el minimalismo de la estructura de una horquilla telescópica, un par de tubos uniendo directamente sus manos con el eje de la llanta, es de todo lo que se ha inventado lo que mejor resultado ofrece. Cambiar la rigidez o su comportamiento interno podría haber sido contraproducente, pero las nuevas horquillas invertidas, en general, lo lograron.
Más en LA MOTO 239.






on may 13th, 2010 at 7:22 pm
tengo una ducati 1098 y se las quisiera poner,quiero saber el precio y el plazo de entrega,gracias
on jun 14th, 2010 at 5:21 am
Parece que el camino horquilla tipo NomanHossak va a seguir teniendo una infinita posibilidades mas de control sobre la suspension delantera. Siendo el escoces los años no le van a hacer mella a su idea tampoco . Si no preguntenle a BMW.
on jul 28th, 2011 at 7:17 pm
son muy bonitas las horquillas cuanto cuestan