Discos de carbono

Los discos de carbono no los puedes ver en las motos de calle, ni probablemente los llegarás a ver. Se trata de unos elementos altamente especializados que realmente sólo funcionan bien sometidos a las máximas exigencias, fueron creados por y para la competición. Vemos cómo son y cómo funcionan en el último número de LA MOTO.

Los discos de carbono están restringidosen las motos a MotoGP.

Los discos de carbono están restringidos en las motos a MotoGP.

Los frenos de carbono empezaron a usarse a finales de los años ’80. El equipo de Kenny Roberts los instaló en 1988 en sus 500 cc de Gran Premio con la colaboración de la por entonces AP-Lockheed, y tras su victoria en Donnigton Park empezaron a difundirse de manera constante. Estos frenos fueron inicialmente diseñados para aviación, y trasplantados por Brabham y Dunlop en 1976 a los coches de Fórmula 1 para más tarde llegar a nuestros vehículos de dos ruedas. Al principio sus propiedades provocaron un rápido aumento de su uso, pero el coste asociado a su utilización y sus casi nulas aplicaciones en motos de serie fueron provocando su prohibición en cascada, y se vetaron en las categorías inferiores del Mundial y también en Superbike, de manera que quedaron restringidos al ámbito de la categoría de MotoGP.

Los discos de carbono se emplean con pastillas del mismo material y tienen dos grandes ventajas respecto a los frenos tradicionales realizados con materiales férreos. El primero es la relación entre el coeficiente de rozamiento del disco con las pastillas dependiendo de la temperatura; el segundo es que pesan mucho menos.  Los sistemas de carbono funcionan mucho mejor conforme aumenta el calor, de manera que son capaces de mantener una alta capacidad de frenada entre unos 400 ºC y casi 1.000 ºC. Teniendo en cuenta que cuanto más se emplea un freno más se calienta, es obvio que un freno con estas características puede demostrar sus ventajas no sólo en frenadas largas, sino también bajo un uso intensivo. La contraprestación es que por debajo de esta temperatura de 400 ºC los frenos de carbono no funcionan bien, y es necesario adquirir una cierta técnica para calentarlos.

El peso, la segunda gran ventaja, permite mejorar la manejabilidad de la moto y el trabajo de las suspensiones. Un freno de carbono pesa aproximadamente un 70% menos que uno de fundición de hierro, aunque hay que tener en cuenta que en las motos los discos son muy grandes, y al tener ambos tipos los soportes realizados con materiales ligeros el conjunto no llega a perder tanto peso. Un freno metálico de 320 mm pesa entre 1.200 y 1.600 gr, mientras el de carbono se encuentra entre 750 y 800 gr, lo que supone una reducción de peso de aproximadamente un 50%.

Más en LA MOTO 234, octubre de 2009.

2 Comments on “Discos de carbono”

  1. #1 runateam
    on oct 9th, 2009 at 7:30 am

    Felicitaciones a la redacción por el reportaje publicado en el número de octubre sobre este tipo de frenos.

  2. #2 Luis
    on nov 8th, 2011 at 1:28 pm

    Buen articulo,
    Pero quería añadir una puntualización.
    SI se pueden instalar en motos de calle y por lo menos los 2 fabricantes que voy a mencionar aseguran que van bien en frio,

    http://www.braketech.com/
    y
    http://www.sicom-brakes.de

    El precio de sicom es de 2.639,00 EUR. pastillas incluidas y braketech los puedes encontrar por 1099dólares el disco sin contar pastillas.

    Saludos

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