El Segunda mano de este mes está dedicado a una de las motos con más carisma de los últimos años, la BMW R 1150 GS, la anterior a la última 1200.
Hay pocas motos con incondicionales más entregados que la R 1150 GS. Sus propietarios la adoran y basta un vistazo para entender por qué. Robusta y a la altura en casi cualquier escenario, la GS ha ganado la aureola de moto de leyenda. Su historia comienza con la R 80 GS original de 1980, un modelo que creó un nuevo nicho de mercado en sí mismo. Muchos fabricantes han intentado emular a BMW, aunque ninguno ha logrado encontrar el secreto de su misteriosa atracción.
¿Por qué es tan popular? Básicamente porque es grande en dimensiones, confortable para uso en carretera y con un alto estándar de calidad y rendimiento. Resulta muy utilizable, es razonablemente rápida y su aspecto general transmite cierto mensaje de «no enredes conmigo». Conduce una GS y el resto del mundo creerá que estás en mitad de un largo viaje intercontinental, incluso si vas a comprar el pan. A esta imagen también contribuyó en 2004 el viaje alrededor del mundo que realizaron los actores Ewan McGregor y Charley Boorman, del que se grabó una serie documental emitida en numerosos países.
Pregunta a cualquiera de sus propietarios y se desharán en alabanzas, incluso existiendo apartados en los que está lejos de la perfección. Luego echa un vistazo a los anuncios por palabras. Se trata de uno de los modelos con menor depreciación en el mercado de ocasión, independientemente de si tiene 20 ó 20.000 kilómetros de uso. La GS ha ganado una cierta reputación de moto indestructible.
La R 1150 GS sustituyó a la anterior 1100 GS, aportando un nuevo frontal y diseño de instrumentación, además de una versión más compacta de la suspensión Telelever. Su producción se extendió desde el verano de 1999 hasta finales del año 2003, manteniéndose en producción la versión Adventure -con diferente suspensión y numerosos accesorios-, lanzada en 2002 y mantenida en catálogo hasta 2005. Pero volviendo a la cilindrada que nos ocupa, el propulsor utilizado en la R 1150 GS montaba los cilindros de la cruiser R 1200 C, mientras que culatas, distribución y cigüeñal provenían de la R 1100 S. El desarrollo del cambio empleaba seis relaciones para largos cruceros a menor régimen y tanto el subchasis como la suspensión Telelever y el basculante traseros eran de nuevo diseño. La R 1150 GS era más potente, aunque también alrededor de diez kilos más pesada que su antecesora. Respecto a la familia GS, es el modelo menos orientado al off road y al mismo tiempo, por potencia y estabilidad, la más capaz y divertida en carretera.
Más en LA MOTO 234, octubre de 2009.















on Mar 22nd, 2010 at 11:05 pm
que pedaso de MOTO!!!!!