En el número de agosto de LA MOTO, ya en tu kiosco, tienes un cuerpo a cuerpo entre dos alternativas podría decirse que antagónicas de scooters deportivos pero ambos con muy buenas cifras de ventas: Yamaha T-Max 500 y KYMCO Xciting 500.

Yamaha ha logrado un éxito el sector del scooter con su T-Max que va a ser difícil de repetir. Ha conseguido que se considere no sólo ya como el modelo de referencia, sino incluso como el único de características realmente deportivas entre los grandes modelos. Y eso que no es el más potente, no es el más rápido, ni tampoco el más ligero. Su éxito se basa en una conjunción de características que han logrado mantener desde el nacimiento de su primera versión, entre las que destaca un motor con brío y fácil de llevar, un chasis estable y una buena agilidad.
Pocos hay que se suban en un T-Max y le pongan pegas, al menos comparado con cualquier otro scooter, bueno, una sí, y está clara, su precio. No es que Yamaha lo haya convertido en una pieza exclusiva, y aunque está un poco por encima del resto de los modelos bicilíndricos, a excepción del Burgman 650, que tiene su propio público, los casi 10.000 euros que cuesta están al mismo nivel por poner un ejemplo que los de su hermana la FZ-1, una «mil» de 150 CV.
Es obvio que el público no es estúpido, y que el T-Max aporta otras ventajas que van más allá de su ficha técnica, y que ha logrado que se convierta en el tercer modelo de más de 125 cc más vendido en nuestro país. A él llega público de vuelta de la moto, incluso una buena parte de modelos deportivos, otros que ya han superado los modelos de menor cilindrada y quieren hacerse con lo «máximo» en el sector del scooter, y también nuevos clientes aburridos de las cuatro ruedas.
El T-Max es más que un scooter, es un signo de distinción, un vehículo de moda de alto estanding contra el que es difícil luchar por parte de sus rivales. Ya no se trata sólo de conseguir hacer un vehículo con sus cualidades, sino de convencer al público que lo elijan frente a todo un fenómeno.
Visto que el ataque frontal no funciona, parece que la única vía para vender un scooter deportivo de alta cilindrada es buscar un camino alternativo, y por lo que se ve, quien lo ha encontrado es KYMCO, que plantea con su Xciting todo lo contrario, un modelo con una buena planta, con prestaciones suficientes y con el gancho de un precio irresistible, bueno, si la mitad del precio de un T-Max puede considerarse así.
No pretende rivalizar con el «top» de los modelos deportivos, pero su alternativa ha llegado incluso a superar el éxito del modelo de Yamaha. El año pasado KYMCO logró colocar en el mercado 996 Xciting frente a 1567 T-Max, y ocupó la decimoprimera posición en el ranking final de ventas. En lo que llevamos de año las tornas no han cambiado, aunque la distancia entre el monocilíndrico y el bicilíndrico se ha acortado.
Puede que te parezca que el enfrentamiento entre estos dos modelos no es posible por sus diferencias, pero salvando la distancia que existe entre ambos, está claro que aquellos que se están decidiendo por un modelo deportivo de alta cilindrada están teniendo en ellos sus dos posibles alternativas. ¿Merece la pena gastar el doble por hacerse con un T-Max? [...]
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on ago 16th, 2010 at 2:36 pm
“¿Merece la pena gastar el doble por hacerse con un T-Max? ”
¿Merece la pena gastarse 10.800 euros en un T-Max cuando por el mismo precio tienes una Ducati GT-1000? ¿Merece la pena gastarse 10.800 euros en un T-Max cuando por el mismo precio te compras una XJ6, una Burgman 125 y el seguro de las dos?
A mi me parece de locos pagar 10.800 euros por esto, por mucho “status” que te dé.