Cuántas veces no te habrás preguntado viendo una carrera, ¿pero qué tiene este tío que no tenga yo? Desde el sillón todo es tan fácil que parece que cualquiera podría ser campeón del mundo, así que hemos buscado las diferencias que uno de ellos tiene contigo. Y como verás, son tremendas.
No sé si a ti te pasa lo mismo, pero nosotros conocemos toda una ristra de personas que no son campeones del mundo por cualquier circunstancia excepto por ellos mismos. Son esos «pistoleros» que serían capaces de retar al mismísimo Rossi sin dudarlo y que están seguros de que no saldrían perdiendo.
Como en esas películas del oeste en las que todos tienen que demostrar que son los «más rápidos a este lado del Mississippi», las razones por las que no son famosos en el mundo entero son que no han tenido dinero, apoyo, suerte, tiempo, o simplemente que no han estado en el lugar correcto en el momento adecuado.
Pero lo cierto es que no todo es tan fácil y que, aunque para ganar como decía un amigo sólo hay que frenar el último y acelerar el primero, para lograr hacerlo tienes que tener controladas muchas cosas antes si no quieres que todo acabe en un desastre.
Hay veces en las que se presenta una oportunidad única, como lo era para nosotros poder contar con Loris Capirossi durante una mañana, pero no para hacerle unas fotos o una entrevista, no, Suzuki nos lo «prestaba» para hacer en el mejor sentido de la frase «lo que quisiésemos con él». [...]
[...] El reto era el siguiente; un circuito desconocido, una moto desconocida, un rival desconocido… A la sazón, Motorland, un par de GSX-R 1000 —una de serie y otra con la que el equipo Speed Racing compitió en el CEV en 2009— y Luis López. Colocamos un sistema de toma de datos AIM en la Extreme del CEV de la pasada temporada con neumáticos Pirelli de carreras y en la de serie con los originales. Cinco vueltas cada uno con cada moto, y a ver cuáles son las diferencias.
Aunque los dos estaban en las mismas condiciones decidimos emplear además de una moto de carreras una de serie para intentar igualar un poco las cosas, ya que Luis, a base de probar motos de serie y tener que hacerlo a veces en tandas de cuatro o cinco vueltas en las presentaciones con los reglajes de serie en un circuito desconocido, tenía ya «callo» en eso de ir a ciegas. Y queríamos ver si había diferencias con una moto más dura y difícil, pero en principio más eficaz, que es a lo que está acostumbrado Loris. Ni a uno ni a otro les pedíamos que fuesen más allá de lo razonable, porque las motos tenían que volver como habían llegado, así que tras saludarse con los guantes, como en un combate de boxeo, ambos salieron a la pista en busca de confesarse ante el «data logger» de AIM y los diferentes sensores.
El resultado, después de descargar y analizar los datos de la prueba, era claro. Aunque Loris había ido «de paseo», las costumbres no se pierden, y la experiencia de pilotar siempre o casi siempre motos en un circuito haciendo carreras te deja una impronta que se ve al instante. [...]

Esto es lo que nos mostró la telemetría y lo que separa a una estrella de MotoGP de un «pilotillo aficionado». Más en LA MOTO 245.







on ago 31st, 2010 at 6:10 pm
Qué grande eres Luisete, seguro que no se te escapó tanto…
Bonito circuito, verdad? Ya he pilotado en él y me lo pasé teta, pero en vez de con Loris, con una panda de quemadillos en tandas libres.
Un fuerte abrazo!