Frente a la crisis, ilusión… por competir

Luis en la parrilla de Jerez, a punto de dar la salida. Sergio no se llevó la sombrilla porque si no no podía atusarse el pelo...

Luis en la parrilla de Jerez, a punto de dar la salida. Sergio no se llevó la sombrilla porque si no no podía atusarse el pelo...

Corren tiempos de crisis, leer un periódico o ver un informativo en televisión es deprimente. Todos conocemos a alguien más o menos cercano que ha perdido su trabajo o, como poco, le han obligado a cambiar de “costumbres laborales” en la empresa por los malditos recortes en esto o aquello. ¡Hay que luchar contra la apatía! Ese fue mi planteamiento el pasado año cuando, tras mucho tiempo persiguiéndolo, conseguí por fin hacerme con una de las motos más codiciadas desde que la probé por primera vez en los USA. De algún modo sabía que aquella CBR 600 RR y yo acabaríamos siendo buenos amigos. Eso pensé en el circuito norteamericano de Barber cuando me subí a ella e hice unas tandas con gomas de serie… Pero tuve que esperar una larga temporada, nada menos que un par de años con todo el periplo de Pepe Burgaleta y Sergio Romero en la Isla de Man por medio. Tanta envidia, sana por supuesto, no podía ser buena para mi salud mental, de modo que tenía que ponerme manos a la obra, hablar con Honda y conseguir mi deseo.

Pero como bien sabrás, los cuentos de hadas sólo son eso, cuentos, y la vida real es, o suele ser, bastante diferente. Con la moto ya en mi garaje y un juego de fibras prestadas por los intrépidos pilotos recién llegados de la Isla de Man, me dispongo a hacer números para participar en el Trofeo RACE y… mi gozo en un pozo. La prueba deja de existir, las razones seguro que las conoces. El circuito del Jarama, a poco más de 50 kilómetros de casa, deja de ser la excusa perfecta para participar en un campeonato asequible y se convierte, de un plumazo, en un imposible. Bien, en realidad y como se suele decir, no hay mal que por bien no venga, y la rápida actuación de la Federación Extremeña de Motociclismo provoca la creación de una categoría para motos supersport de serie, ¡perfecto para participar con una moto deportiva sin gastarte apenas dinero!

Por supuesto, y como te digo, no podía ser de película: al repasar el calendario encuentro pruebas en lugares tan “cercanos” a Madrid como Jerez, Almería o Portimao. ¿Una prueba más del destino? Por supuesto que sí, pero en esta ocasión los números me vencen. Imposible acudir a todas las carreras, de acuerdo, hay que asumirlo, pero si hay un circuito sobre la faz de la tierra que justifique cualquier desembolso para disfrutarlo… ¡ese es Jerez! ¡Tio Pepe, allá vamos!

Es justo y necesario reconocer el esfuerzo de todos aquellos que te ayudan sin esperar nada a cambio. Al  final de esta historia tienes una relación de los que me han tendido la mano por el simple hecho de tener ganas de competir, de entre los que tengo que destacar a mis compañeros de la redacción anexa a LA MOTO, Oscar Pena y Sergio Romero. Dos amigos que aportan su granito de arena empleando tiempo y dinero en que este humilde redactor convierta en realidad un fin de semana de carreras: tardes  largas en el taller para afinar la moto, piezas que hay que buscar o tornillos que deberían estar en el cajón y no aparecen… Paciencia, ganas y muchos ánimos. Una lástima que Oscar no pudiera disponer de su moto para acompañarnos a Jerez, porque ya que aprovechamos Sergio y yo su herramienta allí al menos debería haber estado. Otra vez será.

Sí, Sergio desempolvó su CBR “IoM Réplica”, como yo la llamo, para acompañarme en la aventura jerezana. Su experiencia en competición me sirvió para afinar la puesta a punto de las suspensiones de serie… hasta donde se podía. Y es que ese era el objetivo, es decir, mantener mi CBR 600 RR sin apenas cambios; sólo fibras, desarrollo más corto y unos latiguillos metálicos que aguantaran las tres frenadas fuertes del trazado andaluz: final de recta de meta, la de atrás y la llegada al último ángulo de izquierdas tras las excitantes rápidas de derechas detrás del paddock.

Muchas son las experiencias que me llevo guardadas en el bolsillo interior de mi inseparable mono de cuero Spidi: la camaradería del box compartido con otros pilotos, la gentileza de los amigos de Motor Extremo cambiando las gomas siempre con una sonrisa aunque las prisas aprieten, las ayudas de los amigos que te toman tiempos, te ponen la pizarra o esperan tu llagada al box con una bebida fresca en una mano y el caballete trasero en la otra… Porque ya no se trata de bajar tu mejor tiempo en cada tanda o el resultado de la carrera, sino las mil y una vivencias que se van acumulando cada minuto desde que sales de casa hasta que vuelves después de más de 50 vueltas a tu circuito favorito.

Querer es poder, y si merece la pena el riesgo… ¡a por él! Por supuesto, si avanza el verano y me veis en la redacción de LA MOTO durante los meses de más calor del año, ya conocéis la razón: he cambiado mis vacaciones por un fin de semana en la carrera inaugural del Campeonato Extremeño de Velocidad. ¿Que si merece la pena? ¡Muchísimo!

Como te dije, muchos han sido los que han colaborado aportando su granito de arena en tiempos difíciles, aunque creo que cuando hay ilusión no hay crisis que la mine… Estos individuos han sido los artífices que han logrado hacer posible el hecho de llegar a la meta conmigo:

  • Oscar Pena: sin sus contagiosas ganas por correr tal vez me hubiera quedado en casa, y sin su completísimo cajón de herramienta o su pizarra, también.
  • Sergio Romero: su experiencia ha sido vital para entender cada paso del mundillo de la competición, ya sea atando las motos dentro de la furgoneta o midiendo la presión correcta para el estado de la pista… Un crack.
  • Mariano Herranz: el subdire de la revista me ha permitido entregar más tarde alguna que otra prueba a cambio de que llegase de una pieza el lunes a trabajar. También dibujó y recortó los dorsales que figuran pegados en la CBR. Un artista en todo lo que se ponga.
  • Pepe  Burgaleta: gracias a él he tenido que buscar todos los tornillos que perdió mientras montaba la moto para dejarla de serie. Un crack… a su manera, pero imprescindible.
  • Juan “Pelox”: los adhesivos del “Pelox Museo” dan ese toque retro que mi CBR necesita para conjuntar con una decoración emblemática para una Honda. Si Hailwood levantara la cabeza le abrazaría con lágrimas en los ojos, seguro.
  • Manolo López-Villaseñor: tengo mucha suerte, lo reconozco, porque con amigos como Man0lo, o “Kel” como le suelo llamar (Carruthers a su lado es un simple “cambia-aceites”…), la vida es más fácil. Le “robamos” la furgoneta justo el fin de semana que él la necesitaba. Y no se negó ni un poquito.
  • Albert Cavero: pieza clave en Montesa-Honda, fue él quien me puso la miel en los labios al ofrecerme la moto. Profesional como pocos, vive la competición con una intensidad inusual en los tipos de su especie.
  • Dioni “O2″: si hablamos de apasionados de la moto no podía faltar Dioni, el artífice del nuevo concesionario Honda en Madrid. Además de echar a andar O2 ofreciéndome sus instalaciones y experiencia para lo que fuera menester, los componentes Valter Moto que luce la CBR son también aportación suya. No hay otro como él.
  • Manuel Olmos: sus consejos en transmisión y frenos me hicieron ver la luz para que la Honda fuese como un reloj. Tsubaki y Brembo han sentado como un guante a la CBR.
  • Carlos Corro: ya no hace escapes, pero mi EXUP tenía uno que sonaba como los ángeles… Ahora sus caballetes y protectores de horquilla me han hecho una cobertura imprescindible. Un tipo ingenioso, amable y siempre dispuesto a lo que sea.
  • Ángel Pardo: no sólo le gustan las Harley-Davidson, sino cualquier aparato de dos ruedas, más aún si calza Michelin. Los Power One en compuesto medio me han demostrado sus cualidades en una deportiva de serie “lanzada al ruedo” tal y como fue traída al mundo…

Y como se suele decir en estos casos, seguro que alguien se me queda en el camino. Si es así que no se me enfade. De todos modos, a lo mejor nos encontramos en otra carrera, ¿o no? Sigo convencido de que frente a la crisis, lo más adecuado es pelear por tus sueños. Te distraerá de lo peor y, aunque no se cumplan tus anhelos tal y como los has imaginado sentado en el sofá de tu casa, al menos una parte deberá cumplirse. Será entonces cuando te sientas el hombre más afortunado sobre la faz de la tierra.

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2 pensamientos en “Frente a la crisis, ilusión… por competir

  1. Joan

    si señor… a lo campeón… te lo mereces de corazón… espero que disfrutes y que como te dicen por la redacción los lunes llegues entero. También te deseo que puedas hacer las máximas carreras posibles. SUERTE!!!!

    PD. me fueron geniales las 2 crónicas de cuenca y teruel. Estuve 1 semana con mi guzzi sport 1200 por esos paisajes idílicos y llenos de curvas…

    PD2. no me dejarón entrar mi guzzi en la ciudad encantada como a tí, jejejejeje

    Un saludo, v’s

  2. Carlos Castilla

    Hola Luís,
    Vosotros seguís dando envidia veo jajaja.
    Me ha encantado tu crónica habla con el jefe, Pepe va por ti, a ver si te deja hacer una crónica más extensa en la revista porque me ha sabido a poco.
    Espero que lo pases muy bien y salgas de una pieza.

    Un saludo y vs’s.

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